domingo, 25 de mayo de 2014

¿Acto de idolatría masiva?






“No podéis servir a Dios y a las riquezas” Mateo 6,24


Dicen los católicos que sus imágenes sagradas son un estímulo para la fe, y sin lugar a dudas se puede comprobar cómo las imágenes de la virgen, que se representa como madre de Jesús, constituyen uno de los más importantes capítulos del arte católico. Se pierde la cuenta del número de virgenes, de cristos y de santos que habitan en sus innumerables iglesias.

Dicen los católicos, jugando con las palabras, que hay que saber distinguir entre adorar y venerar, porque adorar algo o alguien fuera de Dios es idolatría. De alguna manera han de establecer diferencias con aquellos que también adoran o veneran otras imágenes en otras culturas, claro que los otros son ídolos de dioses falsos y no como las miles de representaciones de santos, de vírgenes, de cristos con la cara, la figura y la estampa del Dios verdadero católico apostólico romano, del que la Iglesia católica es su única propietaria y representante. Pero aunque pretendan marcar diferencias, la realidad es evidente: se venera, se adora y se rinde culto religioso a un ídolo, a una imagen inanimada a la que se le considera dotada de poderes sobrenaturales.

Cualquier día es bueno, pero sobre todo en semana santa, en este Estado aconfesional,en esta Andalucía gobernada por el PSOE desde hace más de treinta años, desfilan en procesión cientos de cofradías, cada una con sus pasos de cristo y de virgen , cada una con sus cofrades y sus amantes seguidores, que mantienen la rivalidad, casi tanto como el Sevilla y el Betis. 




Y decir que se rinde culto en Sevilla a la virgen de la Macarena es quedarse muy corto en la apreciación; se venera y se adora rayando el fetichismo.

Ayer, día de reflexión, víspera de elecciones europeas, parecía no haber nada más importante que el fútbol y la anunciada procesión macarena por Sevilla; una vez más poco pan y mucho circo.
El año jubilar macareno celebrado con motivo del 50 aniversario de la coronación canónica, concedido por el papa Benedicto XVI, ha sido considerado gran acontecimiento religioso sin olvidar y por lo que se puede ver, también comercial.

Diseños realizados por Victorio & Lucchino, Facsimil del pregón de la coronación, papeleta commemorativa, libro corporativo...todo previo pago en su tienda macarena.

Según sus noticias durante la procesión la virgen llevaba las siguientes joyas:
Corona de Oro de la Coronación realizada por Joyería Reyes en 1913 (única Corona de joyería) y enriquecida en 1964 en el mismo taller.
Medalla de Oro de la Ciudad en el pecho de la Virgen.
Medalla personal de Su Santidad Juan XXIII sobre el pecho de la Virgen.
Cinco esmeraldas regaladas por N.H.D. José Gómez Ortega, el torero “Joselito el Gallo” sobre el pecho de la Virgen.
Pluma de Muñoz y Pabón en la cinturilla de la Virgen.
Otras joyas: Laureada de San Fernando (placa y venera) en el fajín; Broches  de viuda de Banús ; Rosario de pepitas de oro; Rosario de esmeraldas; cinturilla de Juanita Reina;  broche retama donado por la Hermandad de la Hiniesta, broche donado por la Centuria, ambos prendidos en la Saya.


Además, su valioso patrimonio literario, artístico, musical... y su rico y colosal tesoro.

No entiendo cual es el mensaje de la iglesia católica, no me importa, no se que tiene todo ésto que ver con un mensaje evangélico, ni siquiera humano, haciendo alarde de derroche, de riqueza, cuando en el barrio de un poco más allá la gente está llegando a situaciones límites de pobreza. Me gustaría poder decir otra cosa, pero pienso que si ésto no es idolatría que venga dios y lo vea.

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